Reunión de comité de usuarios |
La estrategia del SIU radica en saber vincular la tecnología con la cultura (reconocida como su factor más crítico). Para ello, trabaja en la búsqueda de procesos y modelos a fin de identificar y convertir las capacidades y las competencias de los integrantes de las comunidades universitarias, de modo colaborativo. El modelo de gestión utilizado apunta a generar círculos virtuosos en el tratamiento de la información, por un lado, y al gerenciamiento del desarrollo del software, su implementación y su soporte técnico (incluyendo el “adueñamiento” del usuario final), por el otro. En la producción tradicional del software el objetivo del equipo informático es el desarrollo de sistemas. Se supone que “la otra cara” de este trabajo -el buen aprovechamiento del sistema- es una función y responsabilidad de otro actor. Si ese software produce buena calidad de datos, si se mejoran los procesos, si todos los datos pasan a través del software, si se utiliza para la toma de decisiones, pasa por otra instancia y por la responsabilidad de otros sectores. En cambio el SIU tiene una respuesta diferente a “la otra cara” ya que considera necesario que los técnicos no se desliguen del rol de impulsar el mejor aprovechamiento de la tecnología, lo que supone una integración constante con los usuarios en un proceso continuo de implementación y mejoramiento. ¿Cuáles son sus otros logros? La metodología de trabajo que promueve el SIU ha permitido tener un conjunto de soluciones informáticas comunes para todo el Sistema Universitario. Esta forma de trabajo ha llevado a la eliminación de tareas duplicadas, con el consecuente ahorro de tiempo y esfuerzos. Se ha trabajado en reformular los circuitos administrativos llevando adelante reingeniería de procesos tendientes a volverlos más eficientes. Esta experiencia de aprendizaje e integración revela un modelo posible de back office de Gobierno Electrónico universitario transferible a otras estructuras gubernamentales de distinto nivel. También pone en evidencia las competencias y capacidades que debe tener el equipo desarrollador. Como puede verse, el SIU está constituyendo una nueva institucionalidad (tanto en su funcionamiento interno como en el desarrollado a través de sus “Comités”). En esta institucionalidad la innovación constituye un fenómeno social, colectivo, sistémico y acumulativo, cuyo origen puede provenir tanto de los desarrolladores de cada universidad, del propio SIU como también de los usuarios reunidos en CoPs (Comunidades de Práctica). De este modo es posible pensar en formas que intermedien entre el contexto y las estructuras burocráticas. Otro tema no menos importante es que el modelo de gestión del SIU puede dar pistas para la creación de software privado, a través de ambientes estables de participación de usuarios con desarrolladores. La aplicación de este modelo de gestión podría redundar en una mayor competitividad para el sector frente a los productos y servicios dados por las grandes empresas. La nueva institucionalidad: Comités de Usuarios, Desarrolladores y Comunidades de Práctica Nos detendremos en algunas de sus prácticas como la de los “Comités de Usuarios”, para establecer su correspondencia con conceptos teóricos como las CoPs y analizar su utilidad en la construcción de modelos de gestión destinados a la innovación tecnológica. Se entiende como CoP aquellos grupos de personas que -a través de una fuerte identificación identitaria- comparten información, ideas, experiencias y herramientas en un área de interés común. Tienen por objetivo incrementar sus habilidades a través de la práctica compartida (tomando las “mejores prácticas”). Esto es lo que sucede con los Comités del SIU, como por ejemplo, en el “Guaraní”, que es el sistema de gestión de alumnos. Existen más de 180 unidades académicas trabajando conjuntamente a través de Comités de Usuarios que son entornos permanentes de innovación (y mejoramiento) del software específico. Estos Comités nuclean, transversalmente, a desarrolladores y usuarios ligados con ese tipo de gestión. De este modo se da una práctica que reune al mismo nivel de usuarios, atravesando horizontalmente a las Universidades Nacionales. El ejemplo del SIU, como otros que están emergiendo en la Sociedad de la Información, dan muestra de la aparición de morfologías de red y formaciones horizontales no jerárquicas que vienen a entretejer algunos espacios vacíos dejados por las estructuras burocráticas y también a remediar las limitaciones de estas últimas. De a poco, y en forma despareja, las autoridades de organismos públicos y sus niveles burocráticos más altos van abandonando la visión negativa hacia las arquitecturas informales. Están viendo, con dificultades, que las mismas pueden ser utilizadas como recurso para contrarrestar sus propias dificultades, como ser: (i) el escaso esfuerzo compartido y su tendencia a la fragmentación, (ii) la reducida capacidad para generar innovación, (iii) la marcada censura hacia de innovación, (iv) el autocentramiento y su dificultad para procesar contextos y interactuar con actores externos (sobre todo con los destinatarios de sus servicios). Este modelo de gestión permite reconocer como componentes centrales de fortalecimiento institucional a las CoPs, que sirven también para afrontar emprendimientos que las burocracias tradicionales no están en condiciones de realizar por sí mismas. Estos emprendimientos, para el caso que nos ocupa, tienen que ver con procesos complejos de innovación. Entre ellos, debemos destacar la construcción del back office de gobierno electrónico que implica tareas tales como asegurar la calidad de los datos; la adquisición, desarrollo o adaptación de software “a medida”, la generación de consensos interdepartamentales e interorganizacionales para incorporar sistemas similares de información (muchas veces a través de las “buenas prácticas”), etc. Estos nuevos componentes están basados en lo que se conoce como la “gestión del conocimiento” (Knowledge Management) relacionado con el aprendizaje – innovación continuo en ambientes organizacionales. Algunos países están viendo que, especialmente las CoPs, están siendo muy útiles para sus planes de gobierno electrónicos (el SIU es en si mismo un desarrollo de e-gov) ya que pueden resolver los difíciles problemas de integración entre los sistemas tecnológicos, institucionales y culturales creando en su conjunto lo que se conoce como “zonas de innovación” continuas. Procesos de innovación tecnológica En lo que hace a la innovación tecnológica, muchas consultoras y gobiernos líderes consideran que es necesario utilizar las CoPs y redes para asegurar, tanto en el campo privado como en el público, que la inversión no signifique, en su mayor parte, una pérdida de dinero. En Estados Unidos se puede mencionar el estudio realizado por el IBM Center for The Business of Government, dirigido por Snyder, W. (2003) y el excelente informe de Snyder, W.M. & Wenger, E. sobre la relación CoPs y gobierno, solicitado por el Comité de CIO's del Gobierno Federal de ese país US Federal Government. Paralelamente, el gobierno australiano incentiva la formación de CoPs para articularlas a su programa de gobierno electrónico, estrategia central del organismo a cargo: la Australian Government Information Management Office (AGIMO) www.agimo.gov.au/resources/cop . |
Datos de la autora: Abogada UBA. Master en Ciencias Sociales FLACSO Argentina, Coordinadora del Proyecto de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información FLACSO Argentina. Integrante del Grupo Promotor del “Foro Transversal de Responsables Informáticos” (ONTI-INAP Jefatura de Gabinete, Presidencia de la Nación. Argentina). Asesora del Programa de Gobierno Electrónico Nacional (ONTI). Miembro de LINKS. ester_kaufman@ciudad.com.ar ; www.esterkaufman.com.ar
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